Podcast

Publicado el 5 de enero de 2026 | por Richard Dees

0

Si fuese brasileño… El Radio 3.116

Una buena noticia, que un jugador marque tres goles en un partido, se convierte en un problema si se trata del Real Madrid. Será un problema para el entrenador, no una alternativa, no una solución, porque habrá de sacrificar a otro para hacerle un hueco en la alineación. Por supuesto, será un problema para el sacrificado, y todas las miradas apuntan a Vinicius. Y será un problema para el equipo, para el club, porque eso generará tensiones y situaciones convulsas en el vestuario.

Min. 01 Seg. 51 – Intro
Min. 08 Seg. 43 – El nuevo ídolo de un equipo sin reconstruir
Min. 14 Seg. 03 – Tanta presión no ayuda a jugar bien
Min. 22 Seg. 39 – La cantera nunca defrauda
Min. 30 Seg. 33 – Un ambiente pesimista (generado por la prensa)
Min. 34 Seg. 59 – ¿Argumentos futbolísticos o estrategia de club?
Min. 38 Seg. 41 – Como siempre, un rival muy decepcionante
Min. 42 Seg. 15 – Una media verdad es una enorme mentira
Min. 48 Seg. 38 – Retratado por no darle ni bola
Min. 53 Seg. 00 – Tendrá que marcharse por no llamarse Gonzalinho
Min. 56 Seg. 54 – Dependiendo que cómo te llames, puedes mangonear lo que quieras
Min. 61 Seg. 38 – Despedida

Donavon Frankenreiter
(Get Outta Your Mind, 2024)
Alive (con Trevor Hall)
Stillness Of The Night (con John Craigie)
Gotta Believe (con The Blind Boys Of Alabama)
You’re Always The One (con Susan Tedeschi)
All I Ever Wanted
All I Ever Wanted (con Colbie Caillat)
Never Too Late (con Ben Harper)
I’ll Come A-Runnin’ (con Ziggy Alberts)
Never Too Late
Nobody’s Gonna Know (con Joe Bonamassa)
Get Outta Your Mind (con Midland)
You’re Always The One
Gotta Believe

The Clash – Should I Stay or Should I Go (New York 13/10/1982)

Tags: , , , , , , , , , , ,


Acerca del autor

De joven, supe ser periodista. Después, quise olvidarme. O el Periodismo me olvidó a mí por no reunir las dotes adecuadas: pasilleo con navaja albaceteña oculta en el ego gigante. Ahora disfruto poniendo a los periodistas de la radio frente al espejo. Y lo que ven no les gusta, o creo que no debería gustarles, pero el ego, el suyo, ciega los ojos como el humo de la canción de los Platters.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba ↑